Resumen en 30 segundos
- El 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, publicamos nuestro decálogo de necesidades de las personas autistas y sus familias: diez derechos expresados como necesidades concretas y vividas.
- Lo construimos a partir de las voces de las familias, del podcast Más que Palabras y de más de 30 años acompañando a personas autistas en Santa Coloma de Gramenet.
- No es un manifiesto político. Es una síntesis honesta de lo que falta, lo que funciona y lo que cambia vidas cuando está presente.
- Va dirigido a profesionales de la educación, la sanidad y la terapia, a gestores públicos y también a las propias familias.
- Puedes descargarlo en PDF y compartirlo libremente.
Por qué este decálogo, y por qué ahora
Cada 2 de abril, el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo llena las redes de piezas azules, infografías y campañas de concienciación. Algunas son valiosas. Muchas repiten los mismos tópicos de siempre.
Nosotros hemos preferido hacer algo diferente este año: escuchar primero, y publicar después.
Durante los primeros meses de 2026, recogimos de forma sistemática las necesidades que nos transmiten las familias que acompañamos: sus respuestas cuando se les pregunta qué falta, qué duele, qué haría más fácil su día a día. También escuchamos con atención las conversaciones del podcast Más que Palabras, donde familias reales hablan de lo que fue el camino hasta el diagnóstico, de los años con respuestas que no encajaban, de lo que les ha ayudado y de lo que todavía falta. Cuando escuchas esas conversaciones, el patrón es siempre el mismo. Los mismos miedos. Las mismas barreras. Las mismas peticiones.
Llevamos más de treinta años escuchándolas. Era hora de escribirlas.
Cómo se construyó
El decálogo no nació en un despacho. Nació de una pregunta que les hacemos a las familias desde hace décadas: ¿qué necesitáis?
Sus respuestas, sumadas a la experiencia acumulada de nuestro equipo y a la evidencia científica disponible, dieron forma a diez necesidades que no son abstractas ni utópicas. Son concretas. La mayoría ya son posibles hoy, con los recursos y los conocimientos que ya existen. Lo que falta no es ciencia: es voluntad, presupuesto y el reconocimiento de que las personas autistas y sus familias merecen acompañamiento basado en derechos, no en buena voluntad.
Cada punto incluye el enunciado de la necesidad y la explicación de por qué importa, con datos reales. No son opiniones: son derechos que todavía esperan.
Qué dice el decálogo, y para qué sirve
El decálogo parte de una idea que nos parece fundamental: las dificultades que experimentan las personas autistas no nacen de su condición. Nacen de entornos que no están diseñados para ellas, de sistemas que no las comprenden, de profesionales que no están formados y de una sociedad que sigue confundiendo la diversidad con el problema.
Por eso no hemos querido escribir un catálogo de peticiones. Hemos querido visibilizar derechos que se están vulnerando. Estos son los diez:
- Diagnóstico Temprano y Acompañamiento Emocional de la Familia: toda sospecha de autismo merece ser escuchada y evaluada por profesionales especializados, y toda familia que recibe un diagnóstico de autismo merece acompañamiento emocional para procesar lo que ello significa y ser guiada en los siguientes pasos.
- Entornos Educativos Estructurados, Predecibles y Accesibles: los entornos educativos deben estar diseñados para ser estructurados y predecibles, con adaptaciones reales (no solo en papel), suficiencia de profesionales con formación para el acompañamiento en todos los espacios escolares: patios, aulas, comedor, etc., y comunicación fluida entre escuela y familia.
- Derecho a la Comunicación en Todas sus Formas: toda persona autista tiene derecho a comunicarse de la forma que sea posible para ella: hablada, a través de SAAC, visual, corporal. La comunicación es un derecho fundamental, no un objetivo terapéutico ni un logro que hay que ganarse.
- Escucha Real a las Familias sin Poner en Duda su Observación: los profesionales deben crear relaciones basadas en la confianza mutua, escuchando la información que las familias aportan sin cuestionarla como histeria, sobreprotección o sesgo de los padres. Las personas autistas tienen comportamientos muy diferentes según el entorno, y eso también es información clínica.
- Adaptaciones Sensoriales en Espacios Públicos y Privados: los espacios públicos (escuelas, hospitales, centros comerciales, transporte, parques, espacios de ocio) deben incorporar adaptaciones sensoriales: espacios sin ruido o con ruido controlado, iluminación no estroboscópica, baños accesibles, zonas de regulación sensorial.
- Profesionales Formados en Autismo, Especialmente en Autismo Femenino: todos los profesionales que acompañan a personas autistas deben tener formación específica y actualizada en autismo, con énfasis en autismo femenino, camuflaje social, sensorialidad y diferencias en la presentación clínica según edad y género.
- Familia como Parte Activa, no Receptora de Indicaciones: los modelos de intervención deben reconocer a la familia como experta en su hijo y como agente activo en el proceso. La familia es fundamental en la planificación del acompañamiento, debe recibir entrenamiento en estrategias y ser consultada continuamente sobre qué funciona y qué no.
- Atención Sanitaria Especializada, Ágil y Accesible: las personas autistas deben tener acceso a profesionales sanitarios especializados, atención regulada sin listas de espera infinitas, más apoyos terapéuticos y trato sensible a la discapacidad no visible, de manera que la medicación para controlar la conducta sea el último recurso.
- Información Pública, Destigmatización y Concienciación Social: la sociedad necesita información clara, destigmatizadora y basada en evidencia sobre autismo. Debe existir una campaña pública que explique qué es el autismo, que desmienta mitos peligrosos, y que promueva la aceptación de la neurodiversidad.
- Ocio Inclusivo, Comunidad y Apoyo Mutuo entre Familias: deben existir espacios de ocio con profesionales formados que se adapten a las necesidades de nuestros niños y niñas autistas, que permitan la participación en actividades extracurriculares con disfrute pleno, grupos de apoyo entre familias y comunidad. El derecho al juego, al disfrute y a la diversión no es un lujo.
La pregunta no es cómo incluimos a las personas autistas en una sociedad diseñada para neurotípicos. La pregunta es cuándo vamos a construir una sociedad que no necesite incluirles porque les comprenda, les acoja y les permita ser quienes son. El mundo les pertenece en la misma medida que a cualquiera de nosotros. Eso no es una metáfora: es el punto de partida del documento.
A quién va dirigido
El decálogo tiene varios destinatarios a la vez, y eso es deliberado.
Va dirigido a profesionales de la educación, la sanidad y la terapia, porque el cambio empieza en las prácticas del día a día: en cómo se recibe a una familia que acaba de recibir un diagnóstico, en si el dentista sabe cómo atender a un niño con hipersensibilidad sensorial, en si la escuela tiene los apoyos reales que necesita.
Va dirigido a gestores y administraciones, porque algunas de las barreras que aparecen en el decálogo, especialmente las listas de espera y la falta de recursos especializados, solo se resuelven con decisiones políticas y presupuestarias.
Y va dirigido también a las familias. Porque a veces lo más valioso es saber que lo que sientes tiene nombre. Que el agotamiento que describes lo describe también la familia de al lado. Que no estás inventándote nada.
Cómo usarlo
El decálogo está disponible en PDF, en castellano y en catalán, para descarga libre. Puedes compartirlo con quien consideres: con el equipo de tu escuela, con el pediatra de tu hijo, con quien tome decisiones en tu municipio.
No es un documento para especialistas. Es un documento de conversación. Si sirve para que alguien, en algún contexto, haga una pregunta que antes no se hacía, ya habrá valido la pena.
Hemos aprendido, en más de treinta años, que las cosas cambian cuando la información correcta llega a la persona correcta en el momento correcto. Compartir también es parte del trabajo.
Preguntas frecuentes
El decálogo nació de la experiencia del CRPL y de las familias que acompañamos en Santa Coloma de Gramenet, pero las necesidades que recoge son transversales. Puedes usarlo en cualquier contexto educativo, sanitario o social. Pedimos únicamente que se cite la fuente: CRPL, Centre de Reeducació Psicopedagògic i Logopèdic.
Porque el lenguaje importa. Una necesidad describe una realidad objetiva que afecta a la vida cotidiana de una persona. Estos diez puntos son derechos humanos fundamentales que todavía no están garantizados para todas las personas autistas. No pedimos favores: describimos lo que falta.
En el podcast Más que Palabras abordamos muchos de estos temas con familias reales. Puedes escuchar el episodio sobre el camino hasta el diagnóstico o el que responde a la pregunta que muchas familias se hacen en ese momento: ¿y ahora qué?




