Así nos formamos en CRPL: una mirada compartida sobre cognición y lenguaje

En CRPL dedicamos tiempo a seguir aprendiendo y a compartir conocimientos entre profesionales. Hoy abrimos una pequeña ventana a ese trabajo con un resumen de nuestra formación interna sobre la interpretación conjunta del WISC-V y el CELF-5.

Estas pruebas aportan información sobre las capacidades cognitivas y las habilidades lingüísticas. Leer sus resultados de forma conjunta nos ayuda a comprender cómo se relacionan ambos ámbitos y a interpretar mejor las necesidades de cada niño.

Durante la formación revisamos cómo las demandas del lenguaje pueden influir en tareas de comprensión verbal y memoria de trabajo. También trabajamos con ejemplos de distintos perfiles, entre ellos los relacionados con el trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL), para analizar las diferencias entre las capacidades evaluadas.

Una de las ideas centrales fue la importancia de contextualizar las puntuaciones: contrastarlas con la observación clínica y tener en cuenta el idioma y el entorno del niño. Esta mirada resulta especialmente relevante cuando acompañamos a niños que crecen en entornos multilingües.

Este intercambio entre psicología y logopedia forma parte de nuestra manera de trabajar. Compartir perspectivas nos permite construir hipótesis más completas, elaborar informes claros y coherentes para familias y docentes, y orientar intervenciones y recomendaciones ajustadas a cada caso.

En el vídeo que acompaña este artículo compartimos algunas de las ideas de esta sesión. Es una muestra de cómo seguimos formándonos y coordinándonos, con un objetivo común: comprender mejor a cada niño para acompañarlo de acuerdo con sus necesidades.

Dos pruebas, una sola mirada. Así trabajamos en CRPL.